Por Otto Schmucler.-

A diferencia del Dr. Stornelli (que bien merecido debe tener el insulto proferido por (¿un abogado ?), el Dr. Ubeira es un dechado de virtudes.

Defensor de Korruptos, debe creer que es un personaje honorable. Y debe serlo (aunque no lo parezca).

Quienes leemos el pedigrí de los patrocinados que defiende, (toda gente con frondosos prontuarios), que se sabe, están en los banquillos no precisamente por ser ciudadanos ejemplares (aunque, eso sí, pagan muy buenos honorarios para que los defiendan), tenemos nuestros reparos.

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