Por Luis Alejandro Rizzi.-
Lo primero que le pediría a un gobierno es que elimine como “feriado” el 24 de marzo como “día de la memoria”.
Me pregunto de qué memoria.
Ese día se cayó por su propio derecho un gobierno carente de la única exigencia o condición que fija la Constitución para ejercer el empleo público, el cargo electivo lo es, que es la idoneidad.
El sistema político tampoco tuvo “idoneidad” para juzgar políticamente al gobierno y resolver sobre su idoneidad para continuar.
El propio Ricardo Balbín declaró que no tenía soluciones, pero que las había.
Pues bien, no las hubo.
Nos quedamos sin alternativa y allí las fuerzas armadas asumieron el gobierno de la nación, con un alto nivel de aquiescencia social, por cuarta vez en un lapso de veinte años, contados desde septiembre de 1955.
Es cierto que desde 1930 se habla del partido militar, pero lo que se oculta es que ese partido lo integraban también civiles que, como se decía en las épocas, “golpeaban las puertas de los cuarteles”, y en la revolución de 1955 es sabido que hubo comandos civiles.
La “hora de la espada” no nació ni en el 55, ni el 62 ni el 66 ni en el 76, del siglo pasado, sino en sus primeras décadas.
Nuestra historia es una sucesión de “golpes”, siendo el último uno que pasó muy inadvertido y que derrocó “de facto civil” a de la Rúa en 2001
La violencia política tampoco estuvo ausente en nuestra historia y fue un hombre de la izquierda, quizás de la “izquierda socialista conservadora”, un oxímoron, Américo Ghioldi, que en 1956 dijo “letra con sangre entra”; en ese año se fusiló y asesinó por motivos políticos.
¿No fue eso terrorismo de estado…? Es cierto, los fusilamientos tuvieron una firma, con valor de confesión, pero los asesinatos en los basurales de José León Suárez, y Lanús, no.
Estos 24 de marzo se recuerdan memorias selectivas, que tienen como finalidad engañar a la historia.
En general, la celebran quienes promovieron la violencia para derrocar a un gobierno constitucional y apropiarse ilegal e ilegítimamente del estado.
Basta de hipocresía, eliminemos este cínico feriado.
La contrición es otra cosa y es lo que necesitamos todos nosotros.
24/03/2026 a las 4:32 PM
El abogado Rizzi nos señala la hipocresía del cínico feriado del 24 de marzo: el último estratega argentino calificó públicamente a los guerrilleros y terroristas de «estúpidos, imberbes» (Juan Perón. año 1974). Ellos habían iniciado una suicida conspiración sin entender que sofrenar «los caballos del apocalipsis» cuando inician su trote, es tarea de titanes. La necesaria paz es imperativo de todo gobierno y también es tremenda responsabilidad del pueblo sensato.
«Si se arma algún revolutis,/ Siempre han de ser los primeros./ No se muestren altaneros,/ Aunque la razón les sobre:/ En la barba de los pobres/ Aprienden pa ser barberos.» (Martín Fierro. Verso 7072).