Por Oscar Edgardo García.-
Si bien es un hecho que ocurre con habitualidad en la Provincia de Buenos Aires, recientemente tomó estado público de manera significativa que en el Partido de Moreno, desde horas de la madrugada, más de 4000 personas formaron una larga fila para presentar su currículum con el fin de postularse en una búsqueda laboral en un frigorífico que perseguía cubrir 60 puestos laborales.
La intendente del municipio, Mariel Fernández, manifestó que «la crisis económica desplazó a la inseguridad como principal preocupación de sus vecinos», soslayando expresarse sobre la otra cara de su realidad personal.
Ella y su esposo Esteban «El Gringo» Castro, ambos referentes del Movimiento Evita, vivían en el Cuartel V, uno de los barrios más humildes y peligrosos de Moreno, razones que motivaron que al asumir Mariel Fernández la intendencia del distrito se mudaran a un chalet que construyeron en la zona de quintas de La Reja, en el Barrio Privado llamado «El Dique», que cuenta con 300 metros cuadrados cubiertos, piscina y solarium, en un terreno con una superficie de 1.327 metros.
Cabe destacar que en la construcción de la vivienda participó el arquitecto Ricardo Andrés Fernández, responsable técnico de la Cooperativa de Trabajo 2 de Septiembre Limitada, una de las cooperativas de la red que se nutre de las arcas del municipio desde el inicio de la gestión de Mariel Fernández.
Este es un ejemplo más que demuestra que la clase política logra, por el solo hecho de pertenecer a ella y con corrupción y desidia, un bienestar inalcanzable para los vecinos del distrito que sobreviven penosamente con changas y trabajos informales, sumidos en la miseria y habitando viviendas precarias, en calles de tierra inundables, sin provisión de agua corriente, cloacas y gas natural, en medio de un impiadoso escenario que se repite tristemente en la mayoría de los municipios del conurbano bonaerense.
Deja una respuesta