Por Guillermo Cherashny.-
La vista de la Georgieva, la directora gerente del FMI, es un apoyo al gobierno. Pero quiso averiguar en qué estado está la reelección de Milei, que está en duda porque vastos sectores de la economía están parados y la inocencia fiscal, que apunta a reactivar el crédito, no tendría ningún efecto.
La posibilidad de reelección reside solamente en si el gobierno gana en primera vuelta, porque en el ballotage pierde, ya que tiene más del 60% de rechazo, por tanto la primera vuelta es fundamental para los mercados y en esta contienda el gobierno sólo puede ganar si el peronismo va dividido. En ese sentido, la eliminación de las PASO es fundamental para ese objetivo.
Al parecer, no hay número para derogarlas y tampoco para suspenderlas hoy, pero antes de fin de año podría lograr que se transformen en PAS, es decir, una primaria abierta pero no obligatoria. Y en ese esquema, el peronismo podría participar y ordenarse, por lo cual el gobierno para suspenderlas y estar tranquilos, necesita acordar con Mauricio Macri y lo que queda de la Unión Cívica Radical, que tiene 10 senadores y el PRO 4 con Luis Juez. Y en Diputados, el PRO tiene 12 y los radicales pueden llegar a 6. También hay senadores y diputados de gobernadores cercanos que quieren esperar a ver si el gobierno levanta en las encuestas.
El índice de la Di Tella le da 38,8% pero otras encuestas le dan apenas arriba del 30%. Pero está claro que el gobierno se sostiene en el antiperonismo, que tiene 41,42%, pero eso sería en un ballotage y, como dijimos, ese número estaría en el balotaje, pero el problema estaría en la clase media baja que votó a Milei en la primera vuelta del 2023 y que ahora, por la grave situación que está sufriendo, no lo votaría de nuevo. La incógnita es si ese voto vuelve al peronismo, no vota o se tapa la nariz y lo vota nuevamente, cuestión que las encuestas descartan, o sea que con el antiperonismo no alcanza.
El expresidente Macri amaga con poner un candidato en alianza con los radicales y quizás con el peronismo cordobés, que es el sueño de Paolo Rocca, el poderoso empresario que fue denostado por Milei y que sueña con un outsider que sea el candidato de esos espacios, que no tienen candidatos a diputados o senadores, como un banquero o un destacado comunicador argentino pero internacional.
El presidente lo sabe y está inquieto; por eso atacó a De Mendiguren que, si bien está distanciado de Rocca, representa lo que para el presidente fueron los beneficiarios de la devaluación que hizo el mercado en el 2002 y cuyos principales responsables de la pesificación asimétrica fueron el propio Rocca y Héctor Magnetto de Clarín. Pero flaco favor le hace a Milei reivindicar al fracasado y débil gobierno de Fernando de la Rúa.
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