Por Luis Alejandro Rizzi.-

“Y, por qué no, cuatro actores que son esenciales para la Argentina de hoy: el actor del bien común, no como la suma de intereses, sino como la capacidad de una Nación de velar por todos sus hijos, especialmente por los más necesitados; el actor del diálogo, escuchando a todos, buscando consensos; el actor de la amistad social; basta de arengar la división y la polarización, porque nadie se salva solo; y, por último, el actor de la esperanza, que es un motor interno que anima cotidianamente a tantos argentinos” Jorge García Cuerva.

La homilía del arzobispo García Cuerva no tuvo desperdicio y mantuvo una línea política de la iglesia sobre la obligación de todo gobierno de promover el bien común.

Pero ese objetivo ético y moral de la política se sustenta en los cuatro actos con los que comienza esta nota.

Para los Milei y el gobierno actual, esos cuatro actos, parecen ser cuatro vicios imperdonables, y mostró su caradurismo excluyendo a la vicepresidente de la nación, Victoria Villarruel, de la lista de invitados del Tedeum que se celebra los 25 de mayo, que así fue señalada como enemigo público de los Milei pese a ser del mismo palo. La señora Villarruel fue virtualmente desterrada.

Sabemos que a los hermanos Milei, más allá de sus neurosis y “psicopolítica”, los guía y seduce el culto al odio, el opuesto al amor que pregona la Iglesia.

En ese menjunje de odio, imprudencia, rencor, paranoia y egoísmo, los Milei dieron otra muestra de su hipocresía y cinismo.

Una muestra de lo que son los Milei y de algunos de sus eunucos políticos, como lo es el senador Pagotto, es la decisión de la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, de vetar el pliego judicial que nomina a la abogada María Verónica Miceli con despacho de comisión favorable, como jueza del Tribunal Oral Criminal Federal 3 de La Plata, por ser cuñada del periodista Alconada Mon. El senador Pagotto tiene cajoneado el dictamen por orden de Karina Milei.

Pagotto podrá ser senador, pero lejos está de ser “señor”; más bien es un criado eunuco que sirve a Karina, que ni tiene talla para ser “snob”, es su seguro servidor.

Estos “vicios”, los descriptos por García Cuerva, son enfermedades del alma, parafraseando a Maritain, y trastornos de neurosis graves y enfermedades psiquiátricas.

Valdría aquello de no saben lo que hacen y no miden las consecuencias de sus decisiones.

La Iglesia continuará con sus prédicas y los hermanos Milei con sus miserabilidades a cuestas en un juego que se destaca por su sordidez y coprología.

De sus corazones y cerebro sólo brota hiel, que es signo típico de la época; tienen esa cualidad de polarizar con su vulgaridad y chabacanería, en una perversa “contrademocracia” a las masas de las que escribió Ortega.

Los Milei son un verdadero agujero negro de la política.

“Según la ley de la relatividad general publicada en 1915 por Albert Einstein, que permite explicar su funcionamiento, la atracción gravitacional de estos “monstruos” -los agujeros negros- cósmicos es tal que no se les escapa nada: ni la materia, ni la luz, sea cual sea su longitud de onda. Y si la luz, que es lo que más rápido viaja en nuestro Universo, no puede salir, entonces nada podrá hacerlo” Infobae, 10/4/2019.

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