Por Claudio Valdez.-
La historia relata que había nacido en Belén. Le llamaron Jesús. Herodes realizó un genocidio de bebés intentando exterminarlo. El niño fue salvado, creció y pronto fue maestro de su pueblo. Enseñó con “parábolas” lo que no podían entender y prometió “vida eterna” si retornaban a la santidad que el Padre Creador había dispuesto para el mundo humano.
Su prédica en poco difería con el gran pensamiento de “los gentiles” de la época (Filosofía) pero sí fastidiaba a los dirigentes judíos del “pueblo elegido”. Fueron éstos quienes quisieron desde siempre “dominar el mundo” e instigaron al imperio romano para que oficiara de verdugo y exterminara a Jesucristo. Poncio Pilato, jerarca romano, accedió y así nació “el Redentor”: el judío justo que sacrificaron sus propios hermanos de fe y embrionarios sionistas de entonces. Les contestó: “Mi reino no es de este mundo”.
Advertencia: Cualquier semejanza con la realidad del Siglo XXI no es solo casualidad.
11/05/2026 a las 4:24 AM
La figura de Cristo fue un invento para lograr sumisión en los futuros pueblos a ser gobernados SÓLO ESO y lo lograron… ovejas sometidas y mansas