Por Luis Alejandro Rizzi.-
La segunda acepción de la palabra “delito” es la realización o comisión de actos o hechos reprobables, que no necesariamente podrían constituir asimismo “delitos penales”.
La Constitución, en el artículo 53, le concede a la Cámara de diputados “el derecho de acusar ante el Senado al presidente, vicepresidente, al jefe de gabinete de ministros, a los ministros y a los miembros de la Corte Suprema, en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño o por delito en el ejercicio de sus funciones; o por crímenes comunes, después de haber conocido de ellos y declarado haber lugar a la formación de causa por la mayoría de dos terceras partes de sus miembros presentes”.
El delito político es el “mal desempeño en el ejercicio de sus funciones” que, si lo relacionamos con el artículo 16, que establece la condición de “idoneidad”, a la que nos referimos ayer en este “Furgón”, tenemos la causa para el juico político a Adorni. El mal desempeño acredita falta de idoneidad, que reitero puede ser profesional o moral
Viene a cuento esta breve introducción para entender el caso “Adorni”, un “adorno” de mal gusto político para el gobierno de Milei.
Adorni y el gobierno confían en la futura aclaración de su situación económica y patrimonial y en un eventual sobreseimiento o archivo de la causa, lo que depende del Poder Judicial.
Sin embargo, lo que debe ponderar la Cámara de Diputados es el delito político de mal desempeño, que consistió en mentir y ocultar bienes lo que lesiona la condición de “idoneidad”, su conducta a mi juicio ha sido inmoral y antiética.
Los hechos que conformarían el “delito político” son públicos y notorios, por lo tanto la Cámara de Diputados debería promover el respectivo juicio político y acusarlo ante el Senado, que será el tribunal político que deberá resolver si corresponde o no su remoción o destitución.
Este procedimiento es el único que puede restablecer en este caso el nivel moral de nuestra república, que es una de las fronteras de la política.
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