Por Carlos Tórtora.-

La interna del gobierno, hoy por hoy es la principal preocupación de los libertarios, porque la oposición se encuentra sumida en una creciente confusión. Los dos ejes del internismo libertario son, en primer lugar, la ocupación de espacios de poder en la administración pública y, sobre todo, de las cajas.

En segundo lugar pero de mayor importancia estratégica, está el control de las candidaturas para el año que viene y el reparto de dos de ellas. Se trata de la segunda y la tercera caja de la política por su volumen. Se trata del gobierno de Buenos Aires y la jefatura de gobierno porteña.

La segunda se considera segura para LLA pero hay una vuelta. Es bastante probable que los primos Macri, para conseguir que Milei avale la reelección de Jorge en la Ciudad, le ofrezcan al presidente todo el apoyo del PRO bonaerense a Santilli 2027 en Buenos Aires. En cambio, si el PRO se presentara con listas propias en los dos distritos, el triunfo de Manuel Adorni no se vería obstaculizado pero sí el de Santilli. En otras palabras, que Macri podría amenazar a Milei con que, si no le dejan seguir con la Ciudad, él haría que LLA se quede sin la gobernación platense.

Este problema es tan clave que define en parte también la alineación de fuerzas en el gobierno. Es obvio que, haciendo gala de su voracidad, Karina se opone a pactar con los Macri. Pero lo cierto es que la realidad termina imponiéndose. El rival de ella, Santiago Caputo, sí es partidario de la negociación con el PRO.

A todo esto, Milei no se engañaría y sabe que dejar al PJ sin la gobernación es muy parecido al jaque mate.

Preparativos para negociar

El presidente dice mucho con su actual silencio ante el PRO pero lo cierto es que las bancadas amarillas no le complicaron la vida a LLA en el Congreso.

Pero el fuego cruzado sigue. Karina habría pactado un acercamiento con Horacio Rossati, presidente de la Corte Suprema de Justicia. Por eso en la Casa Rosada se habría festejado que la Corte revocara el sobreseimiento de Jorge Macri y su esposa Florencia Nardi en una causa por lavado de dinero en Miami.

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