Por Luis Alejandro Rizzi.-

LA GUERRA.

Así como se sabía que la guerra iniciada el pasado 28 de febrero no duraría unos pocos días, el “alto el fuego”, que ahora incluye al Líbano, acota la producción de daños, pero las consecuencias económicas desfavorables ya son riesgosas.

Tampoco será sencillo el proceso de negociaciones de “Islamabad”, que tendrán que ver más con una “tregua” lo más larga posible, que con el logro de “paz”. Hace pocas horas, Trump suspendió el largo viaje de sus negociadores a Pakistán.

Hay razones económicas que Trump y su gente no previó, o en su caso disvaloró, pero el pedido de las petromonarquías al Tesoro de los EEUU de un “swap” de monedas, para lograr liquidez, encierra también no precisamente una amenaza, sino más bien una advertencia de que se podrían liquidar sus grandes inversiones en “papeles”.

El precio del petróleo, y de la energía en general, regula todos los demás y, si a ello le agregamos que Europa incrementará sustancialmente sus gastos en defensa por la errática política militar de Trump con relación a la OTAN y sus confusas relaciones con Putin, se genera un marco de incertidumbre que afectará el crecimiento mundial.

En mi opinión, es posible que se incremente el descontento político, que parece más propicio a generar conflictos que resolverlos.

Esta nueva derecha que apareció en el mundo, disfrazada con fundamentos de doctrinas liberales, ha tenido el efecto de un estallido psicopático en la vida de las sociedades, una consecuencia inevitable de la falta de creencias.

Esta nueva derecha, expresión patológica de mentes seniles y enfermas, ha hecho un daño que costará tiempo revertir.

Es sabido que el odio dura más en el tiempo que el amor.

En filosofías de creencias religiosas, el mundo parece ir más hacia un apocalipsis que a una parusía.

Usando lecciones de Ortega, hoy se perdió el sentido de lo que es la vida, el mundo y las cosas.

Eso es lo grave.

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¿EL GOBIERNO DE MILEI ESTÁ BIEN O MAL?

Parece una alternativa infantil, porque nunca lo bueno y lo malo se dan en términos absolutos.

Hay visiones optimistas de la situación económico-financiera, equilibrio y superávit del pago de la deuda externa y no se advierten problemas graves, tal como explicó Daniel Artana en una charla en el Banco de Galicia.

Estas visiones “técnicas” ignoran el costo de la falta de inversión de capital en la deteriorada infraestructura vial y ferroviaria, que incluso puede poner límites al desarrollo de Vaca Muerta y de otros proyectos mineros en provincias cordilleranas.

Milei generó más “enamoramiento” que real adhesión, que no es más que una fijación temporaria de la atención en una persona o alguna cosa durante un tiempo, incluso crea relaciones intensas propias más de una pasión que de un real sentimiento de amor.

Como todo enamoramiento, es temporario y fugaz, y Milei parece que, como objeto de pasión, comenzó desvanecerse y desviarse hacia la indiferencia y el encono; la gente que dice que “seguramente no lo votaría o no lo volvería a votar».

Hoy Milei representa el odio, que es ese 25/30% que lo sigue de modo ciego, su núcleo duro.

La otra expresión de odio es el “kirchnerismo, otro 23/30 de la sociedad.

Así será difícil lograr consensos para proveer el bien común, más allá de un mejor o peor resultado fiscal.

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