Por Luis Alejandro Rizzi.-
Cristina sigue en silencio, pero la política parece girar a su alrededor. Sigue siendo un punto de referencia.
Esto es una muestra de esa morbosidad de que habló Gramsci, lo viejo no muere porque parece que, aunque sea en modo vegetativo, lo necesitamos vivo.
Parecería que la “cuestión argentina” consiste en el regreso o no de Cristina, como si ella fuera una suerte de demiurgo del mal.
Cuando se habla de los “KUKA”, en verdad se habla de Cristina, para explicar y justificar todo lo malo que nos ocurre y a la vez la reticencia sobre lo bueno por venir.
Esa obsesión o “TOC” hace que la dirigencia política tenga la apariencia de los “zombi” y piense como “algoritmos”.
Por eso no sorprende que: “El Fondo reconoció explícitamente que la incertidumbre política y electoral del año pasado afectó la marcha del programa. La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, afirmó que la “elevada incertidumbre política en 2025 impactó temporalmente sobre el crecimiento, la desinflación y la estabilidad externa, aunque consideró que los cambios de política implementados posteriormente permitieron recomponer reservas y recuperar la confianza del mercado”
Sin embargo, sorprenden estas afirmaciones que silencian el salvataje del pasado 9 de octubre, cuando el tesoro de los EEUU “compró” pesos por valor de 20 mil millones de dólares, para salvar el “plan” del gobierno que estaba a punto de colapsar por el lado cambiario, en un escenario de “muerte de hambre”, como dijo el presidente Trump.
“En esa línea, el Fondo reconoció explícitamente que la incertidumbre política y electoral del año pasado afectó la marcha del programa”, pero la cosa fue al revés, la fragilidad del plan generó la incertidumbre política, que hoy perdura, no sólo por el “silencio” de Cristina, sino por la propia interna del gobierno, entre las fuerzas celestiales de Caputo(tito) y las más mundanas de los Menem’s-Karina o los Karina’s-Menem, la pareja capicúa.
En definitiva, la interna, ¿no será por negocios…?
Es posible que las fuerzas del cielo, al fin de cuentas, sean más terrenales que el ateísmo “karinila”.
Los hermanos sean unidos, que lo demás vendrá por un lado o por el otro.
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