Por Guillermo Cherashny.-

La guerra desatada en X entre Santiago Caputo y Martín Menem sacó a la luz pública la disputa por espacios de poder y negocios. No se trata de diferentes visiones sobre el dólar planchado por el cepo o ir decididamente hacia mercados libres. En efecto, ya es irrelevante si esa cuenta pertenecía o no a Martín Menem. Lo importante es la reacción de Santiago Caputo cuando desde ese lugar se criticó a Manuel Vidal, su alter ego, que manejan según ellos la relación con los Estados Unidos a través de Leonardo Scaturice y su lobby en el país del norte.

En realidad, Santiago Caputo exagera ese activo, cuyo mérito es del presidente Milei, el ministro de economía Toto Caputo y Daza, el viceministro, que conocen a Scott Bessent hace muchos años, pero nada podría hacerse sin la relación privilegiada entre Trump y Milei.

De todos modos, a Karina y los Menem les importa poco la política exterior, sino la política interna, especialmente la conducción de la SIDE con Lago Rodríguez, el hombre del mago, que ocupa el cargo de subsecretario del organismo y al cual le atribuyen la publicación de episodios de corrupción del karinismo, que se pega tiros en los pies por su accionar desprolijo que deja huellas, como el caso Adorni o Spagnuolo. En cambio, las privatizaciones que maneja el mago del kremlin son de guante blanco, salvo la compra de Transener, donde la oferta de los Neuss apareció fuera de término y por la que se pagó un valor muy bajo para una empresa que da buenas ganancias.

También dicen que en la hidrovía, los Neuss están junto a Romain y Jean De Nul como ganadores de la licitación y esa vía navegable es del interés de los Estados Unidos y por esa causa fue convocado a ese país.

En realidad, la razón de la convocatoria fue, según fuentes seguras, por la ley de patentes, porque nuevamente en el Congreso Cilfa, es decir los laboratorios nacionales, se oponen para seguir con sus precios exorbitantes y la piratería sobre los descubrimientos de los laboratorios extranjeros.

Dicen que Karina dijo que, si cae Adorni, del mismo modo la SIDE y el ARCA deben pasar a manos de  sector y dejar de estar de la influencia del mago, que se debe limitar a ser solamente el estratega electoral.

Esta interna expresa una inquietud en los periodistas Jony Viale y Luis Majul, que lejos de preocuparse por los destinos de la patria, les interesa que siga la pauta de YPF y Banco Nación, que los mantiene en una situación privilegiada, ya que YPF es del área del mago y el Banco Nación de Karina y los Menem.

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