Por Guillermo Cherashny.-
La sorprendente declaración de Adrián Ravier, el vocero presidencial, sobre el precio que podría tener el dólar dentro de unos meses demuestra que él cree que hay atraso cambiario y que el mercado no es libre y que la divisa no flota, como coreaba al unísono el equipo económico sino que, mediante la suba de encajes, la emisión de bonos linked y ventas a futuro, el gobierno controla su precio con el objetivo de controlar la inflación, incluyendo un ancla salarial y de precios que logró bajarla al 30% anual, aunque ahora está prometiendo una baja mayor para cumplir la promesa presidencial de que la inflación mensual comience con un 0 y a tal fin moderan los aumentos de tarifas en una clara acción de populismo energético, aunque mucho más leve que el aplicado por el kirchnerismo.
La divisa aumentó 20% el viernes pero se espera una intervención del BCRA para que vuelva al precio anterior, lo que producirá una suba en la tasa de interés que había bajado en estos días.
Así las cosas, el gobierno piensa seguir con la misma política económica hasta las próximas elecciones, y eliminando las PASO para que una eventual corrida cambiaria no las ponga en peligro.
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