Por Guillermo Cherashny.-

Es un lugar común señalar que los mercados anticipan los resultados electorales o bien que pueden incidir en estos escenarios y esto último está probado en países como el nuestro, de larga inestabilidad económica.

El año pasado, el gobernador Kicillof desdobló las elecciones de la provincia de Buenos Aires para legisladores provinciales e intendentes y logró un triunfo aplastante para el kirchnerismo que generó una desconfianza en los mercados y se produjo una gran demanda de dólares, es decir, una corrida cambiaria que el gobierno, cuyas reservas eran préstamos del FMI y canje de monedas no podía satisfacer.

Y cuando parecía que se produciría el apocalipsis, intervino Scott Bessent, el Secretario del Tesoro americano, que compró el equivalente en pesos a 2500 millones de dólares una semana antes de las elecciones legislativas nacionales.

El motivo de la corrida era el eventual triunfo del kirchnerismo a dos años de un gobierno malo que terminó con una inflación más alta, que asustó a la opinión pública y volcó el electorado a favor del gobierno, que obtuvo el 41% contra un conglomerado de espacios peronistas del 34%. Es decir que ya hay un antecedente en nuestro país en que los mercados no fueron predictores de un resultado sino que lo produjeron.

Ahora estamos con un escenario electoral para el año que viene que predice la reelección del presidente Milei en una unanimidad absoluta. Sin embargo, encuestas serias demuestran un caída muy fuerte de la imagen y la intención de voto del presidente y, si bien el peronismo no tiene un candidato decidido, estos estudios determinan que Kicillof o Massa le ganarían una segunda vuelta al gobierno actual.

Analistas políticos y económicos sostienen que una vez confirmados algunos de esos candidatos, los mercados sólo creerían las encuestas que dan ganador al presidente pero, si hay indicios serios de que el peronismo puede volver a ganar, es probable que se desencadenaría una corrida cambiaria y una venta masiva de bonos de la deuda externa, salvo que estos candidatos anunciaran un ministro de economía potable ante esos mercados y todo volviera a la normalidad.

Hoy por hoy, el consenso del mercado local y Wall Street coinciden en la reelección presidencial. Pero es necesario aclarar que en agosto del 2019 los mercados preveían un triunfo de Macri en un eventual ballotage y sin embargo se produjo un aplastante triunfo del kirchnerismo ante el que los mercados se sorprendieron y dispararon los precios. Y podría pasar de nuevo.

Share