Por Paul Battistón.-
Hay tres clases de estadistas, los que ven el futuro, los que llegan a él primero y los que tratan de recuperar el pasado.
El destrato de Trump en el comienzo de su segundo mandato hacia Zelenski luego reconvertido en aceptación y las divergencias de EEUU con sus socios de la OTAN en el marco de la misma tuvieron una intersección cuyo vértice apuntó directamente a un alivio de Putin.
Durante su primer mandato Trump dirigió siempre un trato especial hacia Putin aún por encima de sus aliados que no escatimaron nunca en desatenciones hacia el resistido empresario, nada que no escape a esa agenda maquiavélicamente elaborada que cargo de desprecio a los negocios y elevó a sagrada cualquier cuestión concerniente a ese delirio disfrazado de rigor llamada 2030 de la que Donald no acusó recibo. Davos convertido en una muestra de irracionalidades inviables es el mejor ejemplo del rumbo con el cual Europa se condujo a su caos.
Hoy día Trump parece haber perdido las expectativas sobre ese Putin que se mostraba en discordancia con las agendas de la idiotización colectiva. Las constantes ofertas de paz hacia Rusia que incluyen la situación ventajosa de retener lo conquistado (Dombast) tiene la apariencia de una oferta de salida honrosa para Putin (y el fin de un gran riesgo latente). Ucrania ha resistido mejor y por más tiempo al ejército ruso que los nazis durante la WWII. Las conquistas del ejército ruso son vergonzantemente escasas y la guerra en poco tiempo ha traído a la realidad la distopía de combates entre máquinas autónomas y semiautónomas dejando a los costosos blindados rusos en condición de imprácticos. Moscú mismo se ha convertido en escenario de daño y ensayo cuando se suponía que la situación bélica debería estar desarrollándose íntegramente en territorio invadido (Ucrania).
La estrategia rusa ha quedado repentinamente obsoleta como gran parte de su arsenal y la pregunta comienza a flotar en el ambiente ¿El estado del arsenal nuclear es plenamente funcional?
Tan solo U$S 10.000 pueden causar un estrago distante y psicológicamente inquietante, ni siquiera el interno mar Caspio escapa de estas libélulas explosivas y aun cuando Irán amenaza con represalias por el hundimiento de dos buques rumbo a su gigante vecino requirente de armas, tal intento sería solo un nuevo agregado al curriculum de la guardia revolucionaria iraní como riesgo desestabilizador de toda la zona (cada vez un poco mayor)
La fabricación de armamento directamente en territorio ucraniano es la presión que Trump se ha permitido tomar ante los vaivenes de un Putin que ha dejado pasar las salidas ofrecidas con los logros incluidos de Ucrania excluida de OTAN y los territorios ocupados. La creación de armamento en Ucrania es una marca de territorio que posiblemente comience a acentuarse como indicativo para Rusia (tras un eventual acuerdo), a Irán como un simple cierre de cerco y también a Turquía como un recordatorio de su posición geográfica compleja.
El mayor acercamiento de EEUU a Arabia Saudita es una forma de tratar de obtener el compromiso de una coalición sunita con un interlocutor poderoso (ese que no debe ser tocado pero, Trump siempre palmea en sus espaldas) capaz de participar activamente en las soluciones de la región. Tras los ataques de los misiles de Irán todos se han convertido en blancos al igual que Israel y este último ha dejado de ser la gran barrera de contención de conflictos para occidente (una posición geográfica que ha perdido su trazado).
El obtuso funcional Sánchez se ha encargado que las columnas de Hércules sean las de Saladino solo para que los europeos (ciudadanos) descubran rápidamente que ya casi es muy tarde, no así para sus gobiernos que siguen dispuestos a provocar más daño a cambio de la aprobación de la Organización del wokismo unido y el entreguismo cultural. Todo mientras Meloni grita y León ruge sugiriendo misericordia.
Medio oriente comienza en España y termina en Pakistán mientras Occidente y Oriente han decidido competir a la vuelta del planeta en los nuevos términos que el futuro dispone.
Una edad media light se cierne sobre los viejos escenarios de Europa que ha decidido mediante su voto no defenderse. Putin lo arriesga todo en su denodado esfuerzo para que Rusia alcance el pasado. Los países sunitas con su riqueza ostentosa tratan de comprar parte del futuro pero, para ello también deben tomar distancia del pasado arcaico en su forma chiita y hasta quizás deban combatirlo.
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