Por Jorge Augusto Cardoso.-
A raíz de la llegada de los aviones supersónicos F16 que irán a equipar a nuestra decaída aviación militar, varios ciudadanos, entre ellos el Sr. Gabriel Salvia, director general de CADAL, quien publicó una nota al respecto en Clarín del día 27 /10 /2026, han manifestado su disconformidad con esa adquisición; argumentan que no tenemos conflictos que ameriten esa inversión. Urge combatir, en todos los niveles, la ignorancia y el desinterés con respecto a la defensa nacional, sus realidades, exigencias y valores. La defensa es atemporal y permanente; hoy pude que no se visualicen conflictos, pero ellos pueden surgir en el tiempo, y por ello debemos estar, todo el tiempo, capacitándonos, entrenándonos y transmitiendo estrategias, tácticas, técnicas y procedimientos, de generación en generación para hallarnos siempre preparados. Sería una ligereza dejar de lado el famoso “Si vis Pacem, para bellum”, los franceses del 1940 podrán dar cuenta de ello. Una economía independiente, una política internacional conforme al propio interés, requieren de un efectivo sostén de la sociedad para el esfuerzo militar en época de paz para hallarnos en condiciones de lograr la disuasión, para de este modo, desalentar veleidades belicosas. La disuasión sólo puede darse cuando la eficacia del instrumento militar depende de su credibilidad y de su determinación para ser utilizado. El principio rector de este concepto se basa en evitar una guerra, más que en ganarla.
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