Por Luis Alejandro Rizzi.-

Según Donald Trump, se habría logrado un “acuerdo poderoso” para poner fin a la guerra o un “alto el fuego” prolongado.

Lo cierto es que esta guerra no tuvo vencedores, pero tuvo “vencidos”.

Uno de ellos es Benjamin Netanyahu y el estado de Israel en el previsible y no previsto ataque de octubre del 23.

¿Fue una suerte de Pearl Harbor?

El otro vencido fue Donald Trump, un Putin en miniatura.

Sin embargo, hubo ganadores, que seguirán ganando mucho dinero.

En este mundo deshumanizado, podríamos sospechar que en última instancia la industria militar norteamericana necesitaba esta guerra para justificar no sólo el “gasto militar pasado” sino ahora para reponer stocks. En ese sentido se mantendrá en funcionamiento ese círculo rentable de la paz y la guerra.

Es la lógica de “la guerra y la paz”, que impone precios que deben tener muy poca relación con el costo de producción.

Me cansé de leer notas que comparaban los precios que pagaba el gobierno de los EEUU y los que pagaba Irán. La diferencia en el precio de los drones variaba de un millón de dólares a treinta mil, diferencia que fue insuficiente para derrocar al régimen de los “ayatollahs”, generar un levantamiento popular y sepultar el programa nuclear iraní.

La necesidad de Trump de terminar con esta guerra absurda pareció explotar luego de su encuentro con Xi Jinping, del que poco se sabe, pero no cabe duda que esa guerra ocupó mucho tiempo o muy poco; para Xi, la guerra debía terminar.

Lo cierto es que esta guerra disparó el gasto militar, y las industrias de la guerra encontraron su “Vaca Muerta”.

Europa incrementó su presupuesto de defensa, que impactará en mayores impuestos que afectarán el nivel de vida de las clases medias de Occidente.

China verá afectado el volumen del comercio, pero los subsidios que imperan en su sistema económico lo harán más competitivo en el comercio internacional ante sociedades que perderán poder adquisitivo. Lo chino costará menos.

Volvamos al título de la nota, ni Israel ni EEUU lograron concretar sus objetivos, Irán y su régimen sobrevivieron, los contribuyentes deberán pagar los costos y los beneficios de esta guerra que sólo tuvo un ganador, la industria militar.

Todos los demás algo perdimos…

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