Por José Luis Milia.-
Hace dos días, el juez Rafecas decidió que era hora de protagonizar su propio sketch de terror barato y ordenó allanar la casa del general Suárez Mason. El detalle menor – apenas un pie de página- es que el general lleva veintiún años muerto. Sí, muerto, enterrado, esperando la resurrección prometida. Pero la justicia argentina, siempre tan creativa, parece convencida de que los cadáveres esconden secretos bajo el colchón.
En esa casa no hay espectros militares ni sótanos con pruebas ocultas; viven su viuda de 97 años y su hija de 77. Dos peligrosísimas damas que, por supuesto, ameritaron un operativo de diez policías, un fiscal, no sabemos si iba armado, y dos testigos reclutados al azar, como si fueran extras de una película clase B. Nadie aclaró si al fiscal le dieron casco ni si a los testigos les proveyeron chalecos antibalas, porque enfrentarse a dos señoras es, evidentemente, un riesgo de vida.
El resultado es tan patético que ya ni siquiera podemos pensar en la justicia como un ogro dedicado a ejercer venganza; es peor, es una ridícula estupidez institucionalizada, una fauna que todavía cree que el absurdo puede disfrazarse de política pública.
Hace veintiún años que Suárez Mason murió. ¿Recién ahora se acuerdan de allanar su casa? ¿O es que al juez Rafecas alguien le dijo que el fantasma del general ha aceptado declarar? Si el objetivo era molestar a dos señoras por portación de apellido, entonces el juez ha descendido a un admirable nivel de miseria, arrastrando consigo a toda la justicia argentina, que se ahoga feliz en las profundidades de la imbecilidad.
Al menos, Herr Doktor Freisler, aquel juez nazi, tenía la coherencia brutal de mandar a matar a los parientes de los militares que condenaba. La justicia argentina, en cambio, se conforma con molestar a dos señoras y hacer el ridículo demostrando que su minusvalía no es ya moral, sino psiquiátrica.
* SIPPENHAFT: Castigo por portación de apellido en la justicia nazi.
13/04/2026 a las 9:57 AM
José Luis Milia recuerda «castigo por portación de apellido» de los nazis. En La Argentina similar concepto fue aplicado por «el régimen demócrata» (desde el año 1983) con la subversiva voluntad de premiar a terroristas, guerrilleros, sediciosos y colaboradores traidores a la patria. La portación de apellido ameritó para cargos políticos, indemnizaciones y subsidios. En el país de los ciegos el tuerto fue rey (Néstor Kirchner resultó modelo).
La mala suerte y frustración del Estado argentino tiene su causa en estos antecedentes.
«Al hombre honrado no le es permitido ser indiferente al sentimiento de justicia» (José de San Martín).
13/04/2026 a las 11:34 AM
Si lo que están buscando es documentación de la época del Proceso, el general Suárez Mason -en su momento- dijo que «toda» esa documentación fue enviada a Estados Unidos y que estaba bien guardada.
También puede suponerse que estén buscando «algo» relativo o vinculado con el desempeño de Suarez Mason en Argentinos Junior.
Todo puede ser, máxime si tenemos en cuenta que hay por lo menos 2 causas judiciales en trámite, una por la muerte de Maradona y otra que lo involucra a Tapia y otros de su misma especie.
Indudablemente es otra maniobra turbia para mantener entretenida a la gilada.
13/04/2026 a las 6:13 PM
Compañero MILIA, no es vana su preocupación ante la
excentricidad del Señor Juez Rafecas, un peninsular que hace
honor a su etnia tan descalificada en el rubro «intelectualidad»,
y que abona la proliferación de tantos «cuentos de gallegos».
Le aclaro, para su mayor INRI, que según trascendidos el brioso
Juez tendría previsto entre sus próximos allanamientos, un
operativo en Entre Ríos al Palacio San José del magno Urquiza
en busca de documentos que pudiesen aclarar definitivamente
qué pasó tras la Batalla de Cepeda en 1860, cuando el bravo
entrerriano, no obstante haberlo aplastado al porteño Mitre, se
volvió a Paraná, satisfecho de haberlo vencido y sin oponerse
a que Buenos Aires siguiera sintiéndose la dueña del puerto y,
obviamente de nuestra querida patria que está integrada por
otras veintidos provincias.
14/04/2026 a las 6:14 PM
¿Tengo derecho a sentir asco?