Por Guillermo Cherashny.-

Poco le importa al presidente la pelea de Santiago Caputo con Martín Menem, este último protegido por su hermana Karina, que es el personaje más importante en la gestión diaria en la parte política y Santiago es el estratega electoral al cual le pidió que manejara la SIDE, ARCA y privatizaciones, y no piensa desplazar de esos lugares, aunque su hermana intenta apoderarse de la SIDE.

En cuanto a la pauta publicitaria, la de YPF la maneja Caputo y la del Banco Nación, Karina, lo que demuestra el acuerdo salomónico con el que gobierna, aunque los dos sectores quieren avanzar sobre los lugares del otro.

Lo que le importa al presidente es el rumbo económico, con una obsesión por pulverizar la inflación, que ha logrado bajar al 30% anual. Tiene todos los cañones apuntados a llegar a un dígito anual pero hasta ahora no lo ha logrado, pese a que dice que no emite pesos y mantiene congelada la base monetaria.

Estos temas económicos son muy complejos y no es la intención de este artículo analizarlo. Dijimos que logró bajar la inflación y que la energía y la minería proveen miles de dólares pero a la mayoría de las familias no les alcanza lo que ganan. En efecto, con la correcta actualización de las tarifas, el ingreso disponible de la gente bajó considerablemente y hay una parte importante de la población que está complicada.

Una parte de los encuestadores sostienen que la baja de la inflación y el mal recuerdo del pasado le aseguran la reelección. En cambio otros dicen que le será muy difícil la reelección y que un peronismo unificado puede volver al gobierno, en tanto el PRO y Mauricio Macri quieren recuperar protagonismo pero están muy por debajo del gobierno, pero al plantarse quieren que el gobierno desista de enfrentarlos en la Ciudad de Buenos Aires para que el PRO mantenga en su poder el maxikiosco.

Así las cosas, el futuro político es una gran incógnita que hoy no tiene un final claro sobre quién ganará las elecciones el año próximo.

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