Por Luis Alejandro Rizzi.-
“Estoy harta de Trump. Él no pensó que le iba a costar tanto y se jugó. Los políticos velan por sus propios intereses y la gente normal se queda atrapada en el medio… Sólo queremos una vida normal y tranquila. Recuerdo la historia de una niña que sobrevivió a un bombardeo que proyectó a sus padres y… no se encontraron los cuerpos de ninguno de ellos”. Declaraciones de una mujer Iraní, reproducidas por “El País” por Aresu Eqbali.
LOS FALSOS PROFETAS. El texto corresponde a una mujer iraní, pero creo que es válido para una mayoría de la humanidad y tiene que ver además con los sistemas de gobierno que han perdido su finalidad esencial.
Todo gobierno debe promover el bien común y la política es el medio, pero ocurre lo contrario, los gobiernos se han convertido en factor de poder para el logro de beneficios personales o satisfacer sus fines u objetivos neuróticos y psicóticos.
Eso explica que gobiernen los Trump, los Bukele, los Milei, los Putin, los ayatollahs, los Netanyahu, los Ortega y los Díaz Canel, y hasta hace poco Viktor Orban en Hungría y los que se me escapan…
A su vez, paradojalmente esas personas con trastornos neuróticos y síntomas de psicosis se presentan como paladines de fines nobles, respetuosos del cultivo de las virtudes y portadoras de dones divinos que los hace providenciales e infalibles.
Esos personajes, por cierto nefastos, atraen en un principio por sus extravagancias que las mayorías ven como portadores de poderes mágicos.
La frustración se produce más por el fracaso de sus trucos que por sus vicios y perversidades.
No pasan de ser falsos profetas cuyas “profecías” son fruto de sus alucinaciones, delirios y también embustes.
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EL CASO ADORNI. Ya nos ocupamos en este “Furgón” pero creemos necesario insistir, porque lo del 29 de abril en la Cámara de Diputados puso en evidencia un grosero nivel de complicidad política que agravió a la gente de bien.
Francisco Olivera escribió en “La Nación”: “En realidad, el caso Adorni interpela a todo un sistema político que todavía no ha resuelto algo elemental: de qué viven los funcionarios públicos en la Argentina. Es una pregunta perturbadora, porque pocos están en condiciones de arrojar la primera piedra y porque tampoco se sabe hasta ahora cabalmente hasta dónde pueden haber llegado las irregularidades o el presunto delito del jefe de Gabinete”.
Lo difícil de entender es que, desde una visión republicana de la vida política, no se trata de un tema judicial, que obviamente lo es, sino político, un tipo que mintió, ocultó hechos y adaptó una actitud de supuesta vestal masculina, cuando no pasa de ser un oportunista parasitario de los Milei.
“Adornos” se ha convertido en el espejo de los Milei y, si aquél debe explicar “centavos”, ¿cómo harán los Milei para explicar “LIBRA”, “ANDIS”, la designación de Mahiquez y su tolerancia con la AFA y sobre todo su falta de gestión y pésima calidad en lo poco que hacen.
En más de dos años no lograron reparar rutas nacionales ni mejorar el sistema ferroviario, amén de la destrucción de empleo y el empobrecimiento general de la sociedad, con las excepciones de los “grandes negocios” subsidiados con el “RIGI”.
Lo del 29 fue un knockout ético y moral a la sociedad.
No hay diferentes.
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