Por Oscar Edgardo García.-

Lionel Messi en el vestuario en el camino hacia el campo de juego para disputar la final del campeonato dirigiéndose a sus compañeros dijo: «Olvidémonos de todo. Sólo juguemos. Pensemos en jugar nomás, gente».

Preguntas: ¿Qué es lo que pasó que los obligaba a olvidarse para disputar el partido? Si no pasó nada, ¿por qué razones lo dijo? ¿Por qué no se hacen las aclaraciones pertinentes cuando las circunstancias indican que están bajo sospecha la honestidad y la dignidad de los jugadores y del cuerpo técnico?

En este caso las autoridades de la AFA no cuentan, porque no tienen una sola de esas cualidades y el comunicado que publicó produce más sospechas aún.

Está claro que los intereses que están en juego son muchos y muy importantes, lo cual hace que ninguno de ellos va a «escupir hacia arriba» poniendo en riesgo su futuro profesional.

Por otra parte, los jugadores con el subcampeonato se perjudican, porque no han elevado sus cotizaciones, dado que ellas no son las mismas que hubieran alcanzado si se hubieran coronado campeones del mundo.

Quizás con el transcurso del tiempo surja algún desliz que permita conocer al menos una pizca de la verdad, porque es altamente probable que algo pasó.

Mientras tanto, las dudas y las sospechas permanecerán vigentes.

Finalmente, sea como haya sido, es muy lamentable lo que ocurrió con las inconducente peleas, agresiones y rencillas del final del partido y que todo el mundo haya visto lo que pudo haberse evitado que pasara y que pasó.

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