Por Luis Alejandro Rizzi.-
Luego de escuchar el discurso de asunción de la presidente del Perú, Keiko Fujimori, es dable pensar que no debe haber dejado muy feliz a Javier Milei, ya que reivindicó la función del estado en el desarrollo y mantenimiento de infraestructura, se refirió a las consecuencias del cambio climático y al rol del estado en la distribución del ingreso y de la justicia social.
Como todo discurso, es difícil no estar de acuerdo con los enunciados; lo que estuvo ausente es el cómo se efectivizarían las loables intenciones.
Como no podía ser de otro modo, se refirió al estado de emergencia en que se encuentra el Perú y la necesidad de contar con facultades delegadas y el dictado de decretos de urgencia.
En simultáneo, garantizó seguridad jurídica y estabilidad, valores y garantías que se topan de frente con la “emergencia”.
La tarea de la señora Fujimori no será sencilla, y habrá que ver cómo materializa su llamado a la reconciliación nacional.
Para tal fin está el método del consenso, que no es más que la negociación política o el ejercicio al límite del poder disponible, que parecería ser insuficiente, ya que solicitará delegación de facultades, que suele confundirse con el ejercicio ilegítimo de atribuciones propias del otro poder de gobierno y decretos extraordinarios.
En verdad, presumo que la reconciliación tendrá como condición la adhesión a su persona.
Una vez más se expone la crisis de la institucionalidad liberal republicana, que parecería ser insuficiente para ejercer buenos gobiernos.
La división de poderes es más un obstáculo que una garantía para el ejercicio de derechos y el cumplimiento de las obligaciones.
Se eleva a la categoría de algo extraordinario el equilibrio y orden de las cuentas públicas, cuando debería tratarse de una condición de estricta normalidad.
Kristalina Georgieva, durante su estadía en Argentina dijo, entre otras cosas, que los países pobres que se transforman en países ricos necesitan de infraestructura, educación y el imperio de la ley, clave para combatir la corrupción, coincidencia casual con los enunciados de la Sra. Fujimori.
Para finalizar, es cierto que los sistemas políticos deben adecuarse a la realidad, pero también es cierto que exigen idoneidad para ejercer el empleo público, y esa calidad ha sido degradada a nivel del amiguismo partidario y la obsecuencia personal.
En fin, en el Perú está la duda o la pregunta, se vuelve al “fujimorismo…”
La jornada no fue pacífica para Keiko Fujimori; fuera del congreso se cuestionó su triunfo.
La oposición convocó a una marcha con el eslogan “Keiko no me representa. Por justicia, memoria y verdad”. Tampoco parece haber voluntad de diálogo.
Fernando Savater decía que todos los tiempos son difíciles, lo que sí, hay tiempos más difíciles que otros; ese tiempo es el que nos toca vivir.
PD: ¿Cual será su política exterior?
Indicios de la plataforma de Fuerza Popular
Concentrar los esfuerzos de la política exterior para encontrar vías que le permitan consolidar el crecimiento económico, atender las necesidades de la población más vulnerable y generar emprendimientos en todos los ámbitos para la generación de riqueza
Activar el multilateralismo como área clave para estos fines, frente al debilitamiento relativo de los organismos internacionales, la instancia donde los países medios y pequeños pueden hacer oír su voz. El Perú, desde su posición, debe formar parte activa de los esfuerzos que se vienen llevando a cabo para el fortalecimiento del sistema de las Naciones Unidas como de las diversas instancias de coordinación, cooperación y concertación multilaterales en las que participa.
¿China feliz?
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