Por Luis Alejandro Rizzi.-

En diciembre pasado, Daniel Hadad, en una entrevista, insinuó la posibilidad de que EEUU intente llevar al Reino Unido a una negociación con Argentina por “Las Malvinas”. Enigmáticamente, agregó, sería cerca de las elecciones de 2027.

En esa fecha no había guerra entre EEUU e Irán, aunque Trump ya presionaba a los países europeos miembros para que incrementaran sus aportes a la OTAN.

Sin embargo, esa posibilidad de mediación no era un gesto de generosidad a la Argentina, sino que respondía a una nueva visión estratégica del Atlántico Sur y la Antártida, además de la preocupación por la presencia de China en la zona por medio de una flota pesquera que, asimismo, podría disimular una suerte de presencia política en la zona.

Las Malvinas interesan a EEUU, y su objetivo sería el de lograr una presencia permanente, dejando el gobierno de la “ínsula” al gobierno argentino, además de la base compartida en Tierra del Fuego.

La cosa se definiría en una frase irónica y con cierto aire de hipocresía, que diría: “Es mas fácil con los argentinos que con los ingleses”.

La Argentina Week efectuada en Nueva York del 9 al 12 de marzo de 2026 no fue buena ni para el país ni para Milei, ya que no sólo enfrió el ánimo para hacer negocios en Argentina, sino que sembró alarmas en el gobierno de los EEUU sobre el futuro político de Milei.

El problema se convierte en “cuestión” cuando cobra un valor inesperado la ubicación geográfica del país y de las Islas Malvinas.

La explotación de recursos marinos e hidrocarburíferos fortalecería la economía de las islas y podría contribuir a financiar un sólido proceso de crecimiento; no sería extraño que su población crezca y se multiplique por un número de dos dígitos.

A Trump le importa un pito Milei, lo que no quiere es el regreso del peronismo bajo ningún ropaje, ya que descuenta que pulverizaría cualquier acuerdo que se hiciera con este gobierno.

Daniel Hadad sería el hombre elegido para que continúe el “mileísmo” sin Milei, con otros modales y con recursos para que “los argentinos no se mueran de hambre”.

Hadad, el hombre de la mirada esquiva, sería un excelente “avatar”, pero real, del gobierno de los EEUU, sea republicano o demócrata, y la precandidatura en marcha, pero no declarada, es el mejor modo para que su persona sea conocida “por todos y todas…”

Dinero no faltará para desarrollar esta hipótesis; Macri y Patricia están descartados.

Pregunté: ¿entonces lo de Hadad es definitivo?

Nada es definitivo en política, hay otros nombres en carpeta, por lo menos dos, “nuestros operadores” son los mejores, fue la respuesta.

Después del 3 de noviembre hablamos otra vez, ¿te parece?

Sólo pude decir que sí.

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