Por Luis Alejandro Rizzi.-
El resultado electoral del martes pasado fue una dura derrota, más que para el Partido Republicano, para Donald Trump, cuya gestión fue plebiscitada negativamente. El propio Trump insistía en que su nombre estaba impreso virtualmente en las papeletas respectivas.
Trump perdió el dominio total del Congreso y es probable que varias de sus decisiones políticas sean cuestionadas, empezando por la guerra desatada contra Irán, de la que parece tener garantizado un regreso con las manos vacías.
Pero lo que debe interesar a Milei es que la franquicia “Trump” ya perdió el valor financiero que sustentaba su plan económico, el cual colapsó en octubre pasado y que el “tío” Bessent rescató con un cheque de 20 mil millones de dólares.
Ése era el valor político-económico de la franquicia, que hoy se diluye por la quiebra política de Trump.
El riesgo país trepó a los 927 puntos básicos —una sobretasa de interés de 9,27% anual—. Paraguay, con la crisis del “UENO BANK” y la renuncia o remoción del presidente Peña, subió su riesgo país a sólo 146 puntos básicos (1,46 %).
Carlos Pagni nos recuerda que: “El 18 de diciembre de 2025, las senadoras demócratas Elizabeth Warren y Jeanne Shaheen enviaron una carta a Rubio y a Bessent pidiendo detalles sobre cómo se había utilizado el “Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro para solventar a la Argentina”. Y ahora Warren tendrá más poder en el Congreso.
También es posible que se investigue si el “cheque” del tío Bessent había sido anticipado a “amigos” como Robert Citrone, que habría acumulado bonos argentinos, vinculado a Leandro Scatturice que, junto a Barry Bennett, motivó un jocoso comentario por parte del diputado Miguel Pichetto cuando lo visitó por pedido de “¡Birlibirloque!”.
El trío se habría adjudicado el mérito del “cheque del tío”, junto al mago, que se vio iluminado de frente por el “FARO” de la nueva derecha. Hay luces que encandilan o ciegan.
Como me recordaba un simpático amigo “K” respecto de la corrupción: “Ésa es corrupción de alto nivel; la nuestra fue muy grosera, pero se cuidó de dejar de lado a Cristina. Ella nunca tuvo nada que ver”, me remarcó, “el armador fue Néstor”. Está convencido…
Para terminar, Milei, el franquiciado de Trump, se tendrá que hacer cargo de sus pasivos.
El socialismo no tiene nada que ver; es un problema del “capitalismo”: unos ganan y otros pierden…
Hay una diferencia: las pérdidas de Milei las soportaremos todos los argentinos.
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