Macambios en la continuidad

Jorge IngaramoFINANZAS Y CRÉDITO.

Recordamos algunos hitos de los últimos dos meses:

– A mediados de marzo, se interrumpió la suba en los valores de papeles argentinos escasos, ya sea ADRs de empresas en Nueva York, o Títulos Públicos del Estado Nacional. La escasez de los mismos, la ya elevada suba producida desde mediados de diciembre y las encuestas sobre la probable “continuidad con cambios” del modelo, dejaron un “espacio libre” para un accionar distinto, tanto del Banco Central como del Tesoro Nacional.

– El Tesoro viene de un primer bimestre nefasto, con un déficit financiero más que duplicado en relación al de 2014 (i.a.) y con un resultado -neto de deuda- equivalente a un desequilibrio del 3,3% del PBI, que crece al 5,5%; si se incluyen las llamadas “Rentas de la Propiedad”, que son básicamente transferencias que le hacía el BCRA (que se interrumpieron, a la fuerza, el 1º de marzo) y/o refinanciaciones -o re-compras- por parte de la ANSES, de Títulos vencidos. Como el Ministerio de Economía no esperaba ni espera, modificaciones sustanciales en la política “posible” del Banco Central, apeló a la emisión de deuda a tasas exorbitantes, -para aquella nominada en dólares con jurisdicción local- o similares a la de las LEBACs del Central, para las emisiones en pesos, a plazos más cortos, hechas con la “venia” de la Autoridad Monetaria, que limitó a 252 días el plazo máximo de colocación de su propia deuda.

– La recaudación tributaria, obviamente sostenida por impuestos distorsivos, siguió siendo muy buena, considerando la fuente interna, en los meses de marzo y abril. Lamentablemente, la proveniente de Aduana sufre de la fuerte caída de los precios internacionales de productos exportables, por lo cual, si bien registra mejoras nominales en la comparación marzo-abril, en términos de su aporte a las finanzas públicas nacionales, no tiene miras de mejorar. Recuérdese que los Derechos de Exportación e Importación no son coparticipables, y que los primeros, están claramente afectados por la aparentemente irreversible (a corto plazo) baja de la soja y los segundos, por la lentitud oficial en producir el alivio del cepo cambiario. No se pueden negar las mejoras en las importaciones de marzo, pero surgen dudas sobre qué podría haber ocurrido en abril.

– El Banco Central, como se sabe, cambió totalmente su política de financiamiento al Tesoro. En el primer cuatrimestre, la expansión de Base Monetaria se desvincula completamente de la política fiscal. Así, en lo que va del año, la Base creció apenas 1,4% nominal, unos M$ 6.528, pero el protagonista principal volvió a ser el otorgamiento de pases al sector financiero por M$ 23.672 y -en un rol secundario- aparece el Estado, con M$ 11.899, aunque con una absorción neta de Base -por esta fuente-, de casi M$ 9.000, desde el 1/3, en que perdió la asistencia del Central. A título de ejemplo, considerando los 30 días de abril, se otorgaron pases por más de M$ 25.000 y se compraron divisas por M$ 12.330, mientras que la absorción vía LEBACs fue de M$ 3.315 y el Tesoro le devolvió (al Sheriff) M$ 4.592. Lo que se dice, una política más que correcta y ni hablar si uno tuviera el coraje de calificarla como monetarista, que ¡Dios nos libre!.

– Como se sabe, “la necesidad tiene cara de hereje”. Pero también puede ser virtuosa. Así, el incremento del agregado monetario más amplio (M3), en la última semana de abril, se debió al sostenido crecimiento de los depósitos a plazo fijo, que registraron una suba semanal de M$ 7.700, lo que -en el mes- implica un crecimiento del 9%. Por su parte, los depósitos privados en moneda extranjera tuvieron una mejora semanal de MU$S 860, gracias a la colocación en dólares de YPF. El saldo promedio de préstamos privados registró una suba mensual de sólo el 2%, básicamente por subas en el financiamiento de tarjetas de crédito y préstamos personales. Queda claro que los bancos se dedicaron a prestarle menos al Central, un poco más a los privados y mucho más al Tesoro. Y que las tasas entre privados bajan. Poco, pero bajan.

– Ahora bien, ya se dijo que bancos, compañías de seguros y fondos de inversión están reemplazando al Central en el financiamiento de un gasto público que, aparentemente, no tendría control (no tenemos ningún número de finanzas públicas para marzo y abril). El Tesoro volvió a validar tasas del 27% anual, al tomar con BONAC M$ 5.263,5 (ya suma más de M$15.000). Pero recibió ofertas por 2,84 veces aquél monto. Los bancos, así como no pasan de 252 días de financiamiento por LEBACs, tampoco quieren pasar de un año por financiamiento BONAC. Por eso, fue declarada desierta la licitación de estos títulos a 16 meses y, del monto aceptado, un 46% vence en marzo próximo y paga el 27,08% anual, mientras que el 54% restante vence en mayo y obla 27,15% anual. Los bancos y otros demandantes de estos Títulos, en pesos, no le están dando al nuevo gobierno demasiadas chances de financiarse, más allá de los primeros seis meses de gestión y le cobran tasas similares a las que aún paga el Banco Central para, por ejemplo, deuda a 119 días (26,64% anual).

Puede decirse entonces, que el comportamiento del Banco Central empezó a responder bastante bien, en lo que va del año, y sobre todo desde el 1º de marzo, a su auténtica función de cuidar la moneda y expandir el crédito al sector privado, aparte de fomentar el aumento de Reservas, la colocación de su deuda en dólares y la expansión del régimen de depósitos, en verdes, en el sistema financiero. Lo que se diría: empezó a aplicar “cambios en la continuidad”. Lo que no puede es devaluar.

Los tomadores de deuda del Tesoro, implícitamente usan el mismo criterio, ya que aprovechan, todo lo que pueden, la altísima tasa en dólares que paga el Tesoro por deuda con jurisdicción local, aunque sea a un plazo de 9 años vista (BONAR 2024). En pesos, no aceptan ir más allá de mayo de 2015, recibiendo una tasa que supera holgadamente a la inflación (y la devaluación) sugerida por el Ejecutivo y también a las presumiblemente exitosas paritarias, (a estar por la opinión de la UIA, finalizarían con mejoras en torno al 22%, luego de la graciosa concesión efectuada por el Ministro, a 750.000 asalariados, sujetos del Impuesto a las Ganancias). Se trata de atención “personalizada” y por gremio.

Si el Banco Central mantiene esta política de cambios en la continuidad, uno puede presumir que el sistema financiero ha aceptado como el más probable, a este escenario político. Guste o no guste, el oficialismo ha reconocido que el endeudamiento del Tesoro es la única forma de evitar la compra privada de dólares y, a la vez, reforzar el “planchazo cambiario” que le asegura la llegada, por lo menos, a unas PASO exitosas.

Veamos el panorama político, a este respecto.

A 40 DÍAS DE LAS LISTAS PARA LAS PASO.

Hay novedades políticas, registradas en los últimos días, cuyo peso todavía es difícil adivinar. Veamos:

– La Presidenta pide que no se presente el que no mide y claramente pretende concentrar en dos candidatos del FPV, un resultado exitoso en las PASO. La encuesta de Poliarquía para La Nación, del 19 de abril, registraba que la suma de 4 candidatos de dicho Frente, daba un 39,6%. Pero si se excluye el 7% de votantes en blancos y los que no saben o no contestan, el porcentaje asciende al 42,6%. Para un simil 1era. vuelta: muy bien! Todavía no se sabe qué hará la Doctora (tiene más de un mes para pensarlo), ni se conoce el candidato a Vice que acompañaría a Scioli. La prensa oficialista trata de “destruir a Macri”, mientras que el Jefe de Gabinete pega a diestra y siniestra, a fin de lograr que a) Massa le “responda” (y arriesgue votos) y b) que se reduzca el techo alcanzable en el crecimiento que venía trayendo Mauricio Macri. El objetivo sería que el FPV gane las PASO (en la suma) y que uno de sus candidatos sea el más votado. Hay chances ciertas de que esto ocurra.

– Macri tiene varios problemas: a) hay dudas sobre cómo encarar la campaña, si practicar un anti-peronismo activo o ser pragmáticos; b) tampoco se sabe qué estrategia seguir en la elección del candidato a Vice; c) no se logra quebrar el bajo techo de crecimiento en la Provincia de Buenos Aires (¿qué pasa si baja CFK?); d) falta verificar adónde irán los votos de Michetti, en la primera vuelta de la elección en la CABA, ya que sería un borrón que la suma obtenida por el PRO en las PASO, fuera superior en algunos puntos a los votos a ser conseguidos por el candidato Rodríguez Larreta.

– Massa se relanzó el 1º de mayo, con un anti-kirchnerismo activo y verbalísimo, para evitar la fuga de votos hacia Scioli. Tras la incorporación de De Narváez, hay muchos problemas internos, que se agudizaron con el anuncio de la deserción de Giustozzi. También hay fuertes presiones sobre el ex-UCEDE, con respecto a la posibilidad de que Lavagna sea compañero de fórmula. Para terminar este cuadro poco optimista, Massa no tiene candidato en la CABA y en Córdoba no se decide entre De la Sota (nacional) y el apoyo a la candidatura de Riutort en la Intendencia de la Capital.

El escenario de cambios en la continuidad (economía), que se planteó en la primera parte de esta nota, de alguna manera se reproduce al analizar las actitudes políticas y las decisiones de campaña de los últimos días.

La cancha la marca la misma persona de siempre.

En nuestra modesta opinión, la Doctora ha decidido aceptar que le conviene la interna entre Scioli y Randazzo, con tal que el FPV triunfe en las PASO, porque eso le aseguraría la probabilidad, no desdeñable, de un triunfo en primera vuelta, donde ella podría jugar un rol decisivo en la Provincia de Buenos Aires.

No habría que exagerar con los cambios económicos que podría introducir el próximo gobierno. Algunas medidas las está tomando éste, ahora con pragmatismo (no verbal). Lo ocurrido en el último mes y medio, evidencia que el Ejecutivo está pensando más en quedarse que en irse, siempre que la Doctora mantenga la calma y permita (con su silencio) la diáspora del voto de Massa.

Finalmente, recordemos que va a ser muy difícil efectuar grandes cambios si triunfa un candidato anti-k, en segunda vuelta -al no contar con mayorías legislativas-. Es posible prever que los “cambios en la continuidad” recientemente observados, pueden ser el anticipo del escenario probable y que éste podría aumentar sus chances de efectividad, a) si no se produce la deserción nacional de Massa y/o b) no cambia sustantivamente el techo que pudiera obtener Macri en las PASO.

A las 3P de Scioli (prudencia, paciencia y perseverancia), podríamos tener que agregar una cuarta: Peronismo. No de estilo K, sino de ¿estilo D?. Veremos…

Lic. Jorge Ingaramo

RC & Asociados

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *