Massa ninguneado por Macri para la gobernación y con fugas incesantes de dirigentes

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A pesar de los lazos que emisarios de Massa intentan extender hacia el PRO, desde el macrismo el teléfono está apagado para los “nexos” del tigrense. Asimismo, las fugas y las negociaciones truncas se multiplican en el FR.

Tras las elecciones de 2013 que lo tuvieron victorioso en el orden bonaerense, Sergio Massa no dudó en que su tren sería el que transite hacia lo más alto de la política nacional. Tal es así que hizo un llamado transversal a un amplio abanico de dirigentes para que enganchen sus vagones a la locomotora del Frente Renovador con destino a la Casa Rosada.

No obstante, con el transcurrir del tiempo, no sólo empezaron a subirse menos pasajeros en las distintas estaciones, sino que muchos de los que estaban arriba han comenzado a bajarse, dejando al motorman tigrense cada vez más sólo en un ramal que lo pone, kilómetro a kilómetro, más cerca del abismo y no precisamente porque se trate del tren de las nubes.

Ante este escenario, el maquinista del FR comenzó a elucubrar la alternativa de cambiar el destino hacia el cual dirigirse, contemplando enlazar sus vías a las de Mauricio Macri para así bajarse en una estación más accesible a sus reales posibilidades: la gobernación bonaerense.

Sin embargo, el hombre del metrobus al parecer nada quiere saber con un dirigente que ya empieza a emanar el rancio aroma del fracaso.

Y es que, de acuerdo a lo detallado a NOVA por fuentes confiables, más allá de los gestos desesperados por mostrar signos vitales como el acto en Vélez del próximo 1 de mayo o el nebuloso acuerdo con el cordobés José Manuel De la Sota, Massa ya habría comunicado con fastidio a su mesa chica lo que en la superficie se empieza a advertir: el establishment y el multimedio Clarín le han soltado la mano a sus aspiraciones presidenciales, indicándole que su destino, para seguir contando con cierto respaldo de las corporaciones, ya no es más Balcarce 50 en la Capital Federal sino calle 6 en La Plata.

Para ello, también le habrían indicado que el anuncio de bajarse de la carrera presidencial tiene que ir acompañado de un apoyo expreso a la precandidatura en Nación del jefe de Gobierno porteño, concretándose así el frente opositor deseado por buena parte del empresariado para desbancar al Frente para la Victoria. “En síntesis, se tiene que arrodillar ante Mauricio”, consignaron voces del entorno massista.

Sin embargo, a pesar de los lazos que algunos emisarios del tigrense ya habrían comenzado a extender hacia el PRO, lo cierto es que desde el macrismo el teléfono se mantiene apagado para los “nexos” del FR. “Macri no quiere saber nada con Massa, lo desprecia, ni siquiera pretende tener como aliado en Provincia”, aseveraron las mismas fuentes al describir el ninguneo del porteño hacia las señales provenientes de Nordelta.

Las fugas no paran

Este escenario, que se enmarca en encuestas cada vez más desfavorables para el líder del Frente Renovador, se oscurece más cuando la caída de Massa se refleja también en las constantes fugas de intendentes, legisladores y dirigentes que meses atrás eran entusiastas promotores del “+A15”.

Además del frustrado desembarco de Martín Insaurralde, el portazo de alcaldes como Sandro Guzmán (Escobar) y la salida de los senadores Roberto Costa, Alfonso Coll Areco y Baldomero Álvarez de Olivera, el tigrense sigue observando con impotencia las inminentes fugas de más referentes de peso en diversos distritos y cómo pasan del calor al frío los acuerdos que venía “cocinando” con intendentes.

Ejemplo de ello es el caso del intendente radical de Ramallo, Walter Santalla, quien venía de un largo coqueteo con el massismo, dialogando con este espacio a través de su socio político, que dio el salto al FR tiempo atrás, el ex diputado Roberto Filpo.

Lejos de aquella foto amistosa en ExpoAgro con el tigrense, Santalla, luego de mirar inicialmente de reojo el acuerdo sellado entre su partido y el PRO, por estos días empieza, encuestas en mano, a encontrarle mayor simpatía a la figura de Mauricio Macri, actitud similar a la de su aliado Filpo, quien ya estaría manteniendo contactos con las huestes macristas.

Una radiografía similar se presenta en varios distritos del interior bonaerense administrados por el radicalismo, algo que sin dudas contribuye a acentuar la caída libre que viene registrando el otrora ganador de aquella, ya lejana, elección de 2013. (Agencia NOVA)

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