Conurbano picante: La renovación no garantiza nuevas prácticas políticas

trapito Fernando Jorge Abalik

Son horas en las que se habla de renovación en el peronismo, tanto nacional como provincial. Lo que no parece es que nuevas caras garanticen formas distintas de llevar adelante la acción política. Sobre todo en el conurbano, donde se tejen diversos entramados en los que sólo la difusión de un rostro novel en la conducción de un distrito no es garantía de que históricos acuerdos territoriales desaparezcan. Más bien cambian de dueño. Pero nada más. El caso de los trapitos en San Martín desnuda una realidad que es imposible de esconder.

Asoma un grupo de intendentes del conurbano, la mayoría de ellos asumidos en diciembre pasado como la expresión de la renovación del peronismo, y en casos de otras fuerzas políticas, el recambio de los famosos barones del conurbano. Eso es lo que dejó el último proceso electoral, pero no hay modificaciones de fondo en las prácticas reales, sobre todo en el territorio.

Gabriel Katopodis, en San Martín, asumió en 2011 al ganarle al aparato de Ricardo Ivoskus, que postulaba a su hijo Daniel. El “griego” llegaba con aires de renovación; sin embargo, en su curriculum figura un extenso paso por varios cargos dentro del kirchnerismo nacional y provincial. Y además, contactos de los más diversos con sectores nefastos de la política del conurbano, quienes ayudaron a financiar su ascenso. Más tarde, el último empujón se lo dio Sergio Massa, de alta imagen en el distrito, quien hizo campaña por él. Así llegó a la intendencia, donde siguen reinando fuertes anclajes vinculados con la violencia y el narcotráfico. Desde el famoso Mameluco Villalba, que quiso ser intendente, hasta lazos con el caso del crimen de Candela marcan que el distrito es un hervidero. Katopodis no quiso o no pudo romper con esos entramados. El caso del trapito golpeador lo expone. Intentó desconocerlo hasta donde pudo, pero luego tuvo que salir a reconocer que era empleado del municipio cuando estaba en todos los medios. Una vez más, ligazón entre fútbol y barras se termina mezclando.

Hay otros casos de intendentes nuevos que vienen y continúan con prácticas viejas. Se hacen visibles las revanchas personales con los anteriores y, mientras se declaman frases bonitas en las redes sociales, se ejercen brutales persecuciones. Muchas de ellas se siguen dirimiendo a los tiros.

Cuidado, que esta situación no es patrimonio exclusivo de los intendentes del peronismo. También los jefes comunales que llegaron desde Cambiemos tuvieron que utilizar en la campaña mano de obra ligada a las barras de fútbol o fuerzas de choque de organizaciones sindicales. Hoy tienen que pagar esos favores, con lo cual tienen en sus manos bombas que pueden estallar en cualquier momento.

La gran pregunta que surge es hasta dónde el crecimiento del narcotráfico se expandió entre la política del conurbano. ¿Cuántos han recibido en sus campañas dineros provenientes de esos sectores para financiar sus actividades? Una cosa es el Estado combatiendo la droga y otra muy distinta cuando el narcotráfico se entremezcla en la estructura del Estado. Desde lo más cercano a lo territorial hacia más arriba.

Por eso, más allá de lindos discursos de renovación, algunos indicios permiten presumir que, lejos de estar más tranquilos que con los denostados “barones”, los territorios del conurbano pueden convertirse en un verdadero polvorín. El caso del “trapito golpeador” parece ser tan sólo una “inocente” muestra de lo que hay detrás.

Sebastián Dumont

Share

7 comments for “Conurbano picante: La renovación no garantiza nuevas prácticas políticas

  1. ALBERTO BAS
    28/01/2016 at 9:29 AM

    LOS TRAPITOS Y TRAPITAS NO DEBEN EXISTIR. EN CUANTO SE LOS VÈ POR LA CALLE HAY QUE APLICARLES 30 DÌAS DE ARRESTO. EN CASO DE REPETICIÒN, DUPLICAR LA SANCIÒN.

    • A.Alonso
      28/01/2016 at 10:17 AM

      ………..¡APROBADO…!!!

    • Armando Lio
      28/01/2016 at 7:09 PM

      Estoy de acuerdo. Y al salir de la carcel, 30 días barriendo la cuadra hasta dejarla un espejo.

  2. A.Alonso
    28/01/2016 at 10:41 AM

    Macri celebró el hallazgo de la nieta 120: “Es un triunfo de la búsqueda de la verdad”

    http://www.nexofin.com/notas/379703-macri-celebro-el-hallazgo-de-la-nieta-120-es-un-triunfo-de-la-busqueda-de-la-verdad-n-/
    ASÍ NO Mauricio… la abuelita debería que explicar en que anduvieron los papitos de la nietita…

    • Beatriz
      30/01/2016 at 2:41 PM

      Ide acuerdo. Y verificar la VERACIDAD de esos lazos pare tales…

  3. Horacio bonaerense
    28/01/2016 at 1:26 PM

    Trapitos, hace falta distinguir aquellos que por incapacidades manfiestas, aún tengan legalmente ese rubro y cobren del estado, de otros que son los reales aprovechadores, malandras y demás caripelas que sabemos existen, mayormente aumentados por una década siniestra.
    Si de San Martín saltó – algo más y tan terrible tema – el partido par de al lado del ex-curreador intendente Curto y barón gordo, cuyo cv. es tan extenso políticamente como delictivo, no queda menos decir de la mafia inserta a su alrededor que ha quedado y en posibilidad de susbsitir….o no.
    Se sabe la conección interna con quien los lidera, en el propio gran playón municipal , parte de esto con recambio de tal jefecito, cada tanto por las rupias obtenidas por los trapitos y que deben pasar a aquél. Así, de alcahuetes, hasta estar todos conectados con el celular, ante “cualquier contingencia”, es ejemplo de lo que dejó el antes delictual nombrado.
    Vaya esto para el nuevo intendente, que seguramente no actuará de apuro y apretado como KKKKatopodis, que se le fúe todo de klas manos.

    Lo malo, que se sabe, y las apretadas hasta el simple pinchazo a cubiertas

  4. 28/01/2016 at 9:03 PM

    Katopodis es cuñado de Massa. Nada se pierde.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *