Por Carlos Tórtora.-

“Con la producción de la Sputnik V en Argentina terminamos de cortar el diálogo con Pfizer”. La frase pertenece a un asesor del Ministerio de Salud nacional y alude a la participación argentina en la guerra mundial por el mercado de vacunas. Alberto Fernández anunció -en videoconferencia con Vladimir Putin- que la Argentina comenzará a producir la vacuna Sputnik V. De la presentación también participó Marcelo Figueiras, presidente del laboratorio Richmond, que es el encargado local de la producción de la vacuna. Figueiras indicó que la actual planta en Argentina tiene capacidad en principio para realizar la formulación y envasado de hasta 500.000 dosis de la vacuna contra el coronavirus Sputnik V por semana, aunque aclaró que la producción estará sujeta a la cantidad del principio activo que se envíe desde Rusia.

Geopolítica de las vacunas

Por primera vez, a la reunión del Consejo Internacional de Expertos asistieron representantes de 25 compañías farmacéuticas de 14 países en los que ya se está produciendo “Sputnik V”, o se está estableciendo su producción: Hetero, Virchow Group, Panacea Biotec, Stelis Biopharma, Gland Pharma, Wockhardt (India); Hualan Biological Bacterin, TopRidge Pharma, GeneSail Biotech, Shenzhen Yuanxing Gene-Tech (China); GL Rapha, ISU ABXIS (Corea del Sur); Laboratorios Richmond (Argentina); União Química (Brasil); Birmex (México); R-Pharm Germany Gmbh (Alemania); ADIENNE Pharma & Biotech, Avara Liscate Pharmaceutical Services S.P.A. (Italia); Instituto Torlak (Serbia); Arabio (Arabia Saudita); Cinnagen Ilaç (Turquía); Grupo Cinnagen, Actoverco (Irán); “BelMedPreparaty” (Bielorrusia). “Complejo farmacéutico de Karaganda” (Kazajstán).

De este modo, la Argentina queda adscripta a la estrategia comercial del gobierno ruso para expandirse en el mercado internacional de las vacunas. Según la interpretación de especialistas en el mercado farmacológico, esta operación del régimen ruso compite sobre todo con la expansión de Pfizer en el mercado internacional, ya que en la planta de Richmond se producirá para el consumo interno y también para la exportación.

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